sábado, 5 de abril de 2008



VICTOR
Te escribo para contarte algunas sensaciones que me llevan persiguiendo todo el día.
es acerca de
MALDITA SEA VICTOR, VOY A MATAR A ESOS CABRONES. ME HINCHAN LAS PELOTAS. TU YA SABES A LO QUE ME REFIERO. SI SE CREEN QUE NO LES VOY A HACER NADA LO LLEVAN CLARO, SÍ SEÑOR.
Hoy fui andando hasta el cruce. Ya tenía ahí aparcado el coche. Cogí el chorizo de ciervo y me lo metí para adentro del Hollywood fosters sin que se dieran cuenta. Ya sabes me cago en dios, esas hamburguesas de medio kilo mezcladas con grasa. esas dentelladas me gustan a mí, abriendo mucho la boca para que me quepa un poco de todo: la mayonesa-la carne de vaca-la lechuga-el bacon-el queso-el tomate-la cebolla-el pepinillo y el pan. La coca-cola me lo disuelve lo del estomago y a tomar por el culo.
A veces me acuerdo de cuando como hamburguesas de britney, de su boca con trozos de lechuga verde, ligeramente inanimada.
luego de eso quise estar en CALIFORNIA, comer uno de esos helados rosas que saben a chicle y pasear por la playa para ver el ganado. Alquilé una hamaca de esas entre dos culos morenos. “¿Sabes?” me dijo la guarra: Me acompañas? y yo le contesté que tenía muchos dólares, j aja ja
montamos en el descapotable hacia la casa de su padre, un famoso director de cine. cuanto quieres por el coche… 2.000$? 3.000$? ja ja
un frissel nunca se echa atrás con estas cosas. me cago en su puta madre. La hija del director aún conservaba su habitación de cuando era muy pequeña. La ventana miraba a una piscina interior de la urbanización y detrás había muchas vallas publicitarias por el otro lado. Las cortinas eran de setitas y en las paredes había conejitos dibujados, esos mismos putos conejos otra vez. en el espejo del armario me vi reflejado muy pequeño, había cambiado de botas ese mismo día y aunque sólo eran dos centímetros más bajas se notaba. Me empezaba a picar la espalda por el sol y la arena de playa.
esta noche he soñado que montabas una fiesta que la parió en el barco, era el cumpleaños de algún amigo tuyo y cuando le apagáis las luces para cantarle “Happy birthay” me subo a la mesa desnudo y con las botas nuevas destrozo la tarta y grito ¡¡¡¡Yeeeeehaaaa!!!! cuando se encienden las luces estoy tirado encima de la tarta y todos se enfadan mucho conmigo.
Ray, Denver, 2008

1 comentario:

Anónimo dijo...

hazlo